El bolsillo lo nota antes que el paladar: cuando el calendario se acerca a marzo, algunas frutas y verduras empiezan a aparecer con más fuerza en el mercado y, con esa abundancia, el precio suele aflojar. No es magia. Es temporada.
Y ahí está el truco que muchos pasan por alto: comprar lo que toca, cuando toca, no solo es más barato, también suele estar en su punto, con mejor sabor y mejor textura. El caso es que marzo marca una transición clara, del final del invierno al arranque de la primavera, y esa bisagra se ve, literalmente, en la frutería.
Temporada, precio y calidad
Consumir frutas y verduras de temporada no es una moda nueva de ahorro, aunque ahora se venda como si lo fuese. Según el texto, ecologistas y expertos en nutrición citados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) apuntan que elegir estos alimentos puede beneficiar al medio ambiente, a la salud y a la economía doméstica.
La lógica es sencilla: si hay más oferta, el precio baja; si el producto no viene de lejos, se reduce el coste (y el impacto) del transporte. Además, se supone que la naturaleza “sabe” lo que hace y que lo que crece en cada estación encaja mejor con lo que el cuerpo necesita en ese momento del año.
Pero, ¿qué significa esto en la práctica? Que en la lista de la compra conviene mirar menos el antojo y más el calendario, porque hay productos que en estas semanas suelen jugar a favor del consumidor.
Uno de los ejemplos es el jitomate, un alimento con propiedades antisépticas y con vitaminas A, B1, B2 y C. No es un detalle menor: cuando el tomate entra en un ciclo de mayor disponibilidad, se nota en el precio y también en la calidad del fruto, que llega menos “forzado”.
También el aguacate, del que se destaca su contenido en magnesio y potasio, minerales ligados al buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular. A fin de cuentas, el aguacate se ha convertido en un básico caro en muchas casas, así que cualquier ventana de precios más amables se celebra.
Otra fruta señalada es el kiwi. Se menciona que una sola pieza puede aportar más del 100% de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, además de vitamina K, potasio, ácido fólico y fibra. Conviene recordar que, cuando el kiwi está en temporada, se nota menos ese sabor plano de cámara frigorífica y más el punto ácido-dulce que lo hace interesante.
El limón también entra en el radar por su contenido en vitamina C y flavonoides, asociados en el texto al refuerzo del sistema inmunológico. Además, se subraya su papel en la prevención de enfermedades respiratorias, algo que encaja con el final del invierno, cuando los resfriados todavía están a la vuelta de la esquina.
La frambuesa aparece en la lista por su aporte de magnesio, hierro y fósforo, y por su alto contenido en fibra. En el artículo se menciona también el ácido fólico y su importancia durante el embarazo, un dato que suele repetirse en las recomendaciones nutricionales de este tipo.
Fresa. Solo con verla ya apetece, es una excelente fuente de vitaminas C y K y de ácido fólico, y añade un dato concreto: 200 gramos cubrirían más del 200% de las necesidades diarias de vitamina C, además de una parte relevante de vitamina K y ácido fólico, junto a vitaminas del grupo B.
El plátano completa la selección de frutas, aportaría alrededor de un 16% del potasio que se requiere al día. También, zinc, calcio y magnesio, vinculados al mantenimiento de distintos sistemas del cuerpo, como el óseo y el muscular.
A partir de ahí, la lista sigue con cítricos que suelen tener buena salida en estas fechas. La mandarina, por ejemplo, no sería tan rica en vitamina C como la naranja, aunque el artículo recalca que su aporte es considerable y con más presencia de betacaroteno (provitamina A). La naranja, por su parte, se presenta como antioxidante por su vitamina C y como aliada en la cicatrización y el refuerzo del sistema inmunológico, con presencia también de calcio, magnesio, beta caroteno, ácido fólico, fósforo y potasio.
Pero no todo va de fruta. También hay hueco para los chícharos, de los que el artículo dice que aportan nutrientes y proteínas útiles para el crecimiento y para el control de los niveles de azúcar en sangre, además de ayudar a prevenir la anemia, fortalecer el sistema inmunológico y promover la salud cardiovascular.
¿Y ahora qué? Queda por ver si el consumidor hace caso o sigue comprando como si todos los meses fueran iguales.
Las comiditas de mami Disfruta cocinando, disfruta comiendo.